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SEDUCCION

Llena el terciopelo de tus manos
de la cálida suavidad de mi piel
impregna mi deseo
de tus delicados labios.
 
Dejamé que pierda la cordura
en las caricias y deseos a complacer
el compás de tus dedos pausados
sobre la desnudez de mi piel.
 
Calma el agridulce de mi boca
con el dulce almíbar de la tuya
deja que la sed que me provocas
sea saciada en cascadas de lujuria.
 
Deja que tus labios
se deslicen por mi pecho
y bajen mís entrañas
cuál mar embravecido.
 
Que destílen llamaradas
de pasión y de deseo
y culminen lujuriosas
en el monte frondoso de mi cuerpo.
 
Deja gozarme de tí
con intensidad insane
y al final del argumento
dejate gozar de mí.
 
 
 
 

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TE EXTRANO

Callada,te extraño, con unas ganas inmensas de gritar que te amo.
Con tu nombre gravado en cada latido  de mi corazón.
Extraño tus besos porque hoy es mi anhelo pero ya no estas tu.
Fingiendo un olvido que me roba los sentidos y hace de mi vida un infierno.
Te extraño, en silencio buscando tu mirada entre la gente y solo encontré mi soledad.

Aida Alanis  Abril 29  2018

AUTORRETRATO

Hablemos claro... yo no soy una sombra; soy un alma, con cuerpo y con memoria.
Un destino en un mundo inalcanzable; la geografía accidentada de un mar de dolor, sín tiempo.
Con el pasado sumergido en las arenas de un tétrico diluvio de necedades.
Sin embargo... soy un cuerpo febril con deseos de amar y de placeres.
Con deseos de risas y alegrías; de besos partiéndome los labios a mordidas.
Hablemos claro... soy ayer, hoy, y quizá, un futuro en el que el cansacio forme parte del pasado.

CALLAR NO CUESTA NADA

Ay, si mi silencio hablara ! si elevara con mi voz cada palabra oculta, o vistiera la mirada de una carta abierta nacida de lo mas profundo  de mi alma.
¿ Quizá, sería el escándalo del mundo y del pueblo ? tal vez haría que se juntaran los cielos y las aguas.
O pasaría inadvertida frente a toda la gente puritana que se viste de falsas realidades pero que llevan ocultas miles de palabras, sin voz, y miles de deseos, sin llamas.
Ay, si mi silencio hablara ! tal vez todo sería distinto; dejaría de tener sed de justicia y hambre de calma, dejarían de ser frías mis madrugadas después de todo... callar no cuesta nada.
Aída Alanís.
Enero 30  2017