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Mostrando las entradas de junio, 2015

DIME

Dime alma mia, si tu voz querida tocara con su aliento el suspiro que hoy deposita tu nombre muy dentro, muy dentro.
Y podré algún día; mojar mis labios secos con tus besos. Dime, si valdrá la pena esperar inquieta, y soñar noches enteras con tu perfume acariciando todo mi cuerpo.
¿ O acaso, será un imposible y soñar despierta se haya vuelto impredecible.?
Dime alma mia; si guardo en mi pecho cada latido que de tanto amarte se han vuelto una cascada en el desierto.
¿ O acaso, sería lo mejor arrancarme el corazón y enterrarlo en el fondo del océano ?

Aída Alanís. Julio 1 2015

AQUEL DIA

Cuando estuvé frente a ti dejé que mis ojos se perdieran en la inmensidad de los tuyos; dejé que mi cara sintiéra el calor de tus mejías y así, suavemente le dí paso al sabor que tus labios desprendían.
Cuando estuvé entre tus brazos deslicé con pasión mis manos entre las tuyas; y parada de puntillas acerqué mi boca hasta la tuya, asi empecé a robar el calor de aquella lengua que apenas comenzaba a saborear.
Después, con frenesí mis manos se fundían en tu piel, mi cuerpo, se erizaba de placer y entre tanta confusión le dí paso al amor y a esta sensación de ser tan tuya.
Cuando estuvé frente a ti dejé que se perdiéran mis  sentidos mi corazón ahogaba mi pecho con sus latidos, las caricias parecían gotas de lluvia y la entrega, era un volcán en erupción y entonces; sin cesar...fuí tuya.

Aída Alanís Junio 27 2015

SOY COMO SOY

Este día las calles me parecen más largas de lo acostumbrado, y además de conducir de prisa siento que el aire me asfixia; como que el tiempo pasa mas acelerado. O como si alguien viniera siguiéndome los pasos. Soy como toda mujer madre, amiga, o como aquella paloma que vuela como buscando algún sitio, persiguiendo algún sueño o buscando un camino menos largo. Soy como fuerza, o como el viento que derrumba arboles centenarios, o como el agua que produce orificios que gotean en los tejados. Soy sin embargo, pasión y embrujo carne sedienta, tiempo esperado. Solo que hoy; el camino se ve un poco mas largo de lo acostumbrado.
  Aída Alanís Junio 22 2015

ACORRALADA

Para sacar de mi pecho todo esto que me ahoga, podría decir por ejemplo: ' me quema la sangre por dentro ' - pero la sangre no quema, fluye por las venas, como la vida misma en busca de un afluente; o tal vez;si pudiéra gritaría, - pero, ya me duele la garganta de tanto alzar la voz y no ser escuchada, quizá, si me sentara a llorar hasta que mis ojos estuviéran secos; desahogaría mi alma, pero entonces, me sentiría tan cobarde como aquél que huye sin decir una palabra. En última instancia, quizá, lo mejor sería correr,sacar esta ansiedad tan intensa, que no me deja respirar. pero entonces; correría hasta llegar muy lejos donde no pueda regresar donde encuentre la paz que tanta falta me hace, me perdería en la distancia para olvidarme de aquello que tanto daño me hace y que no puedo cambiar. Quiero sacarme de adentro todo esto que me asfixia; y no lo puedo lograr.
Aída Alanís. Junio 13 2015

MI ALMOHADA

Si tu  pudiéras decir las veces que me he refugiado en lo suave de tu lecho, cuantas confesiones sin respuesta, y las veces que un miedo atroz se apoderó de mi y corrí a contartelo todo; si, algunas risas indiscretas fuerón ahogadas en el fondo de tu mar de secretos, pero también un enorme lago salado con sabor a lluvía; si al menos pudiéras contar las veces que me quedé dormida abrazada de ti,  imaginando que me abrazaba de aquél pecho voluptuoso, soñando que mis labios besaban esos ojos que tanto anhelo, cuanto lamento, cuanto dolor, y tu mi único testigo, a veces ni yo misma entiendo como te he convertido en mi confesor, y tu, tan callada solo esperando la noche para sentir mi cabeza como se cae, ya cansada en tu regazo de algodón.

SOMBRAS

Siento la noche mas pesada que una roca callendo por la ladera de la montaña.
Se ha vuelto costumbre rodearme de sombras; a pesar de la luz de la mañana.
El mas leve ruido me ensordece, hasta el cantar de los grillos acabó por fastidiarme.
Las palabras de hielan  en mi garganta, para no brotar sin ningún sentido.
No importa cuantos años he vivído me siento tan débil; como cuando había nacido.
¡ Si tan solo mi voz fuera escuchada ! tal vez, algún día la luz de la mañana le traiga un nuevo brillo a mi alborada.