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UN GRITO EN LA NADA

Me arden las lágrimas
no siento sus aguas
que rascan las pieles
! insultos de llamas !
en pos de la nada.

Naúfraga sín redes
penúmbras de un paria
y olvidos ajenos
que ahogan mi calma.

Y me inquietan..me abrazan
¿ Qué busco en la nada?
¿ de ayer? la mañana
que obscura se torna
sín quién la reclama.

Y mi pecho.. clama
se agita..
se parte su alma
! solloza!
los mares se encargan
de apagar la llama
y abrir un vacio
muy ondo,que calla.

Me tiemblan los labios
quieren pronunciarlo,
gritarlo...
y el viento se encarga
de borrar las voces
tornadas en gritos de amor.
de una pasión que nació en la nada.

Me tiembla mi cuerpo
se agita,
conjuro de noches
aménes del alma.

Te espera...
como auroras claras
Te ama...
como viento en calma,
Te nombra...
sin decir tu nombre
sintiendo mis ojos
como arden sus lágrimas.

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TE EXTRANO

Callada,te extraño, con unas ganas inmensas de gritar que te amo.
Con tu nombre gravado en cada latido  de mi corazón.
Extraño tus besos porque hoy es mi anhelo pero ya no estas tu.
Fingiendo un olvido que me roba los sentidos y hace de mi vida un infierno.
Te extraño, en silencio buscando tu mirada entre la gente y solo encontré mi soledad.

Aida Alanis  Abril 29  2018

AUTORRETRATO

Hablemos claro... yo no soy una sombra; soy un alma, con cuerpo y con memoria.
Un destino en un mundo inalcanzable; la geografía accidentada de un mar de dolor, sín tiempo.
Con el pasado sumergido en las arenas de un tétrico diluvio de necedades.
Sin embargo... soy un cuerpo febril con deseos de amar y de placeres.
Con deseos de risas y alegrías; de besos partiéndome los labios a mordidas.
Hablemos claro... soy ayer, hoy, y quizá, un futuro en el que el cansacio forme parte del pasado.

CALLAR NO CUESTA NADA

Ay, si mi silencio hablara ! si elevara con mi voz cada palabra oculta, o vistiera la mirada de una carta abierta nacida de lo mas profundo  de mi alma.
¿ Quizá, sería el escándalo del mundo y del pueblo ? tal vez haría que se juntaran los cielos y las aguas.
O pasaría inadvertida frente a toda la gente puritana que se viste de falsas realidades pero que llevan ocultas miles de palabras, sin voz, y miles de deseos, sin llamas.
Ay, si mi silencio hablara ! tal vez todo sería distinto; dejaría de tener sed de justicia y hambre de calma, dejarían de ser frías mis madrugadas después de todo... callar no cuesta nada.
Aída Alanís.
Enero 30  2017