Ir al contenido principal

COMO CADA DIA

Y así,cada día
cuándo cierra la noche
la puerta  a mis sueños
y amanece el día
 con un nuevo empeño.

Así,empiezo yo
con las mismas ansias
con la vista al cielo
y al azul inmenso
como el mar profundo
y los lagos de tus ojos negros.

Dónde no me miro
aunque quiera hacerlo
me devuelve el día
al lejano incierto
dónde te adivino
porque no te veo.

Y llega la tarde
con su manto negro
cegando mís ojos
dejando su brillo 
en el horizonte
aquél tan lejano
como el mar inmenso.

Y en la pesadilla
de un amor tan puro
como el sol y el cielo
vuelve a mi la noche
a soñar de nuevo
que beso tus labios. 

Y cierro los ojos
y duermo de nuevo
como cada día
al llegar la noche
cada que en tí sueño.


Comentarios

Entradas más populares de este blog

TE EXTRANO

Callada,te extraño, con unas ganas inmensas de gritar que te amo.
Con tu nombre gravado en cada latido  de mi corazón.
Extraño tus besos porque hoy es mi anhelo pero ya no estas tu.
Fingiendo un olvido que me roba los sentidos y hace de mi vida un infierno.
Te extraño, en silencio buscando tu mirada entre la gente y solo encontré mi soledad.

Aida Alanis  Abril 29  2018

AUTORRETRATO

Hablemos claro... yo no soy una sombra; soy un alma, con cuerpo y con memoria.
Un destino en un mundo inalcanzable; la geografía accidentada de un mar de dolor, sín tiempo.
Con el pasado sumergido en las arenas de un tétrico diluvio de necedades.
Sin embargo... soy un cuerpo febril con deseos de amar y de placeres.
Con deseos de risas y alegrías; de besos partiéndome los labios a mordidas.
Hablemos claro... soy ayer, hoy, y quizá, un futuro en el que el cansacio forme parte del pasado.

CALLAR NO CUESTA NADA

Ay, si mi silencio hablara ! si elevara con mi voz cada palabra oculta, o vistiera la mirada de una carta abierta nacida de lo mas profundo  de mi alma.
¿ Quizá, sería el escándalo del mundo y del pueblo ? tal vez haría que se juntaran los cielos y las aguas.
O pasaría inadvertida frente a toda la gente puritana que se viste de falsas realidades pero que llevan ocultas miles de palabras, sin voz, y miles de deseos, sin llamas.
Ay, si mi silencio hablara ! tal vez todo sería distinto; dejaría de tener sed de justicia y hambre de calma, dejarían de ser frías mis madrugadas después de todo... callar no cuesta nada.
Aída Alanís.
Enero 30  2017